Ejemplo de cooperantes que amó hasta con la muerte su «revolución silenciosa»[1]. Esta mañana, en cuanto supe del fallecimiento de Vicente Ferrer, recordé El pájaro verde: «He amado hasta el límite, he volado con las alas del éxito, y las canciones en las noches de luna llena me han deleitado. Al ponerse el sol, el pájaro verde ha descendido, ha trinado y me ha entristecido sin que yo comprendiera el significado. [...] El amor por el mundo es uno de los signos de la gratitud, la evidencia del deseo de todo lo bello y una de las señales de la paciencia»[2].

Al poco, nos sobreviene la triste noticia de un nuevo asesinato de los terroristas de ETA, que acaban de matar atentando contra la paz. Nuevamente, recuerdo los Diálogos del atardecer de Mahfuz, cuando afirma que «La lucha más universal en la existencia es la que se entabla entre el amor y la muerte»[3].

De ambos hechos, debe prevalecer una contundente señal de esperanza, porque no me cabe otro significado del último trino del pájaro verde: un quejido de amor. Expresado en el testimonio de la viuda de Vicente Ferrer: «Para mí, mi esposo no se ha marchado, sino que vive en cada rincón de Anantapur y en cada parte del trabajo en nuestras aldeas. Para todos nosotros en India y en España, él sigue viviendo a través de sus sencillas palabras y mensajes, que tienen significado para todas las personas, sea cual sea su credo o condición».


NOTAS:

[1]Véanse las notas del artículo Giovanni Papini (1881-1956), escritor auténtico.

[2]Mahfuz, Naguib (1996) Diálogos del atardecer. Madrid: Ediciones Martínez Roca.

[3] Mahfuz, Naguib (1996) Ibidem, p. 147.

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